Tu cerebro¿Por qué es tan difícil cambiar un hábito?
Cambiar un hábito cuesta porque las señales familiares pueden activar una respuesta muy practicada antes de que elijas. Los pensamientos, las emociones y las recompensas rápidas pueden mantenerla. Cambiar suele requerir repetir una alternativa viable donde aparece el hábito, no solo decidir con más firmeza o pensar más positivamente.
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